Matthysse, peleando por un sueño

Lucas Matthysse (37-3, 34ko) y el ucraniano Viktor Postol (27-0, 11ko) disputarán éste sábado el título vacante superligero CMB, en el StubHub Center de Carson, California. La pelea será televisada desde las 23hs por la TV Pública y Space que emitirá La Máquina, un documental especial previo al duelo. Se estima que subirán al ring pasada la medianoche. El crédito de Trelew estará peleando nuevamente por HBO, la cadena líder, por cuarta vez, tras hacerlo frente a Zab Judah, Devon Alexander y Ruslan Provodnikov.

12096061_10206276199761771_8583332149536146570_n.jpgEl deporte forma parte de un negocio, y el boxeo no está exento de esa lógica, y los organismos en nombre vaya saber de qué justicia deportiva hace tiempo llevan adelante un festival indigno de “campeones” y “títulos”. Y algunos medios, ¿por error?, y periodistas se prestan al juego de la confusión, hablando de “porciones del título”, lo cual es un irrisorio, no existe eso. No son compartidos, son negociados por los intereses de los promotores y las televisoras. Y en ese sentido, las cosas tiene que ser claras: Matthysse nunca fue campeón del mundo. Lamentablemente la injusticia es así. Ganó cintos Plata, interinatos, y ese tipo de engendros que se inventaron en esta época. Esta es apenas la segunda oportunidad de ganar un campeonato regular (la primera y única fue contra Danny García). Es el Rey sin corona. Una de las deudas que el boxeo debe saldar.

El pleito será en el StubHub, un estadio que viene ganando cierta mística y prestigio. Antes de la confirmación circuló una información que la pelea podía hacerse en Argentina, en Tecnópolis (escenario con capacidad para 10 mil personas, donde ya se ha jugado Copa Davis, y también fue utilizado por la Selección Argentina de básquet). Duró poco la noticia, y no fue un rumor, sino que se filtró el dato. Pero se sabe la intención de realizar una velada en el país en un futuro no muy lejano.

En la vida hay que elegir dice un eslogan y hubo una decisión trascendental en la carrera del argentino: ponderar a Oscar de La Hoya (ODLH), por sobre el magnate Al Haymon (AH). Lucas destacó la lealtad de la “familia” Golden Boy Promotions, y privilegió la fidelidad antes que el negocio, ya que del otro lado le ofrecían más dinero. Y desde un primer momento se infería como una elección atinada, ya que ahora puede aspirar a peleas más competitivas, que solas traen por inherencia el rédito económico. “Yo –confesó LM- nunca traicionaría a mi familia. El dinero no puede comprar de todo y no me puede comprar”. Clarito.

La planificación del Equipo Matthysse viene siguiendo una línea de trabajo estricta: 12 semanas de entrenamiento, y una antes de la fecha estipulada de cada pleito, el viaje a USA. Con la salvedad que en agosto tuvo que viajar allá porque su hija, Priscila, participó de un mundial de aeróbica. Y si bien la continuidad de la preparación se interrumpió, salía a correr por las calles de San Diego para mantener cierta rutina. Y de paso, se produjo el primer face off con Viktor Postol, donde comenzó a promocionarse el duelo. Allí le dieron una estatuilla por ser el ganador de la ‘Pelea del Año’, en 2014, cuando noqueó en una épica batalla a John Molina. Y, por lo pronto, la última Ruslan Provodnkov, ya está en el podio para la consideración del 2015.

Desde aquella batalla se viene consolidando el equipo trabajo, con Cuty Barrera (entrenador), Látigo Coggi (coach alterno), Matías Erbín (preparación física) y Eduardo Leguizamón (médico). Un equipo completamente argentino, cuando todavía algunos, y en foros de boxeo, lo ponen en duda y caen en la discusión trillada que lo de afuera es mejor, que hay irse que entrenar allá donde abunda la “calidad” que aquí falta. Una cosmovisión que excede al deporte per se.

En este campamento tuvo buenos sparrings, altos, como el olímpico brasilero Yamaguchi Falcao y Jorge Melendez, boricua, más el brasilero Patrick Texeira y el mejicano Mahonri Montes. Asimismo, contó nuevamente con la visita de Oscar De La Hoya, ceo de Golden Boy Promotions, lo cual no es un dato menor. Anteriormente había venido a Argentina en el 96, y en este año ya vino dos veces. Está claro que luego de la fuga de boxeadores de su compañía a manos del magnate Al Haymon, le quedaron pocas figuras, entre las que está el argentino, Canelo Álvarez, David Lemieux, y otros con cierta proyección como Joseph Díaz Jr. o Francisco Vargas. Hay que reinventarse y cuidar el negocio, se sabe.

Matthysse es un boxeador popular, quizá la base de fans suya sea más grande en USA que en Argentina. Peleador aguerrido, que siempre se brinda y da espectáculo, eso que tanto les gusta a los aficionados, y ni hablar a las cadenas televisivas. Siempre se supo que era noqueador, pero ahora, con un grado de maduración mayor, deja entrever más su jerarquía, lo que lo hace más completo, porque además ya ha demostrado tener resistencia, si se cae, se levanta. Dependiendo del resultado, es probable que esté al caer o no un contrato con HBO, del cual Mario Arano, su promotor, ya dio algunos indicios hace unos meses en el programa Ring Side.

¿Quién es Postol? Es un boxeador de Elite Promotions y co-promovido por Top Rank, que llega a esta instancia siendo el número uno del ranking del Consejo. Hay que tener en cuenta dos datos, no menores: está invicto y nunca fue a la lona. Iceman se ganó la posibilidad de disputar el cetro cuando ganó la eliminatoria frente al turco Selcut Aydin, a quien noqueó en 11 asaltos. La mejor estrellita de su currículum. A partir de ahí ya era retador obligatorio de Danny García, el Campeón, pero éste nunca quiso enfrentarlo, y empezó a poner peros y el CMB, cómplice, le permitió privilegios exagerados, como pasar el año sin defender el título, y pelear dos veces en peso superior, en 147 libras.

Swift defendió por última vez con Mauricio Herrera (marzo 2013), después peleó con Rod Salka (en 142 lbs), vaya a saber para qué, y allí tenía que cumplir con la defensa mandatoria. Pero de nuevo luchó arriba de la categoría, en 144 lbs, frente Lamont Peterson, bajo “un evento especial” del Consejo. Como la jugada era desprolija y grosera, el CMB “ultimó” a García a pelear contra el ucraniano a la próxima, sino sería despojado. Pero no fue todo tan simple, Postol aceptó seguir postergado mediante un arreglo económico: recibió un cheque por más de 7 cifras, para salirse del camino, más la chance de formar parte de esa cartelera para darse a conocer un poco más en USA. Todas las partes involucradas sabían que esa pelea nunca iba a suceder. Y García, con problemas para dar superligero (140 lbs), decidió dejar vacante el cinto. Y seguía la lógica, Postol, uno del ranking, tenía que enfrentar al dos, que era Matthysse.

En el medio de eso, hubo una jugada fallida de Al Haymon: cuando esa vacancia sucediera, Matthysse (2), pos Provodnikov, iba a estar interesando en lucha más lucrativa con el ganador de Crawford – Dulorme (3). ¿Y quién seguía en el ranking? Adrien Broner (4), boxeador suyo, todo redondo para seguir prestigiando con campeones su establo de más de 200 púgiles. Pero eso no pasó, ya que LM se mantuvo fiel al Consejo, y decidió esperar su momento. Y el tiempo le dio la razón.

Postol, un tipo frío y hermético, desde aquel momento salieron a luz pocas noticias suyas, que iba a pelear con Jake Giuriceo, a quien venció, en una pelea que no fue televisada, y que siquiera tiene algún video casero. Llamativo. Pero a la vez, quizá forma parte de una estrategia, porque Freddie Roach, quien estará en su esquina para esta pelea, ha realizado su plan de trabajo a puertas cerradas. No deja entrar a “curiosos” a su gimnasio.

El periodista Carlos Irusta, en ESPN, analizó: “El que domine la distancia dominará gran parte de la pelea, y es cierto, porque Postol deberá mantenerlo a la distancia y para ello, Lucas deberá correr los riesgos de acercarse. Que Postol sea más largo no significa demasiado, si no sabe utilizar la ventaja. Carlos Monzón, que lo era (media 1,82, pero era peso mediano) lo hacía muy bien, porque como también marcan los manuales, era un maestro de la traslación. ¿Por qué mencionamos a Monzón? No solamente porque es una figura que conocen todos y es válida para un ejemplo, sino porque Monzón fue considerado, de acuerdo con sus tiempos, un boxeador lento”.

El nacido en Kiev peleó tres veces en Estados Unidos, y en su foja de servicios tiene victorias sobre Corley, Hank Lundy y Aydin. Nombres respetables. Cuenta con un estilo complicado para cualquiera, usa bien las dos manos, contragolpeador y mejor pulido técnicamente, con buen manejo de la distancia, aunque desnuda alguna fragilidad defensiva cuando se lanza al ataque. No es noqueador, tiene 11ko en 27 peleas, un porcentaje de 41%, menos de la media de los boxeadores. Según sus propias palabras, hizo sparring con Manny Pacquiao, lo cual resulta raro, dado que el filipino se recupera de una operación en su hombro. Aunque, se supone que pudo haber entreanado con Miguel Cotto, que se prepara para su pelea con el Canelo Álvarez.

En horas se acabarán las palabras y hablarán los puños. Una victoria de Matthysse, y más si se da con la espectacularidad de un nocaut, lo convertirá en el mejor peleador de las 140 libras, tranquilamente podría ingresar al top 10 lxl, y por decantación su nombre empezará a sonar en la lista de los mejores, como Manny Pacquiao, Tim Bradley o Brandon Ríos. La victoria depende de él mismo, y eso es lo mejor.

@_oliverav10

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